domingo, 27 de abril de 2014

EL INDIO MAREMARE SEGÚN ALEJANDRO VARGAS

LEYENDA DE  MAREMARE CONTADO POR ALEJANDRO VARGAS 
         Con el Maremare ha pasado  algo curioso.  Se sabe que es de origen Indio y de Oriente, pero específicamente de qué punto geográfico es la cuestión. Los sucrenses  afirman que es de Cumaná y aquí en Ciudad Bolívar se sostiene  que es guayanés por la letra que del Maremare pública R. Olivares Figueroa en el Folklore Venezolano.  Lo cierto es que no se puede sacar nada en claro porque si en la primera letra hay reminiscencia de Angostura, en la segunda se nombra  a Cumaná.
Maremare se murió /en el camino de Angostura/ yo no lo vi morir/ pero si vi su sepultura / Maremare se murió/ camino de Cumaná / Yo no lo vi morir, pero vi la zamurá.
 Alejandro Vargas me aseguró cuando era yo Corresponsal de El Nacional que el Maremare es puramente guayanés y me contó la historia heredada de sus abuelos maternos, según la cual Mare Mare, fue un cacique de Panapana que existió  en cuerpo y alma y que conoció gente que le contó haber oído de sus mayores la veracidad de la existencia histórica  de Mare Mare, como cacique de las rancherías de Panapana.
         Panapana queda como a una hora de Ciudad Bolívar en la costa del Orinoco. Para llegar a este lugar se sale de Ciudad Bolívar  en barco.  Pasa por el Cerro de Marhuanta situado a la derecha, luego Sabaneta, de inmediato  el cerro de Palmarito y finamente la boca de un cañón llamado Cachipo. Allí vivió uno de los personajes más célebres de esta historia, es decir, la India Rosa,  compañera de Maremare.  Era la curiosa, la iluminada que se ocupaba de curar a las tribus que pertenecían a Maremare.
         Como sucede  a menudo con estos iluminados curiosos, también la India Rosa tenía su altar en un cerro de Cachipo llamado Guaimire.  La historia que contaba Alejandro se remonta más allá de la guerra de la Independencia. Según él, del otro lado del Orinoco pasada Isla Grande, existe el pueblo de Panapana, fundado por Maremare, donde murió él y su esposa Mariquita, como también Juana Casto Tempo, Victoria Tabore, El indio Abeduco, el indio Morichal y otros indígenas que obedecían al cacique.  La única dificultad que se nos presenta en este sucinto relato en el cual queremos identificar al Maremare, como guayanés es que Panapana esta al otro lado del río y ahora va a resultar que los de Anzoátegui van a decir que es de ellos, pero se ve que la influencia del cacique es más bien para este lado.
         El río toda su vida ha estado ligado con la tribu de Angostura y el canto pertenece por tanto a Guayana pues de todos modos esa parte formaba la antigua Nueva Andalucía y después la provincia  de Guayana.  Alejandro Vargas solía  preparar un conjunto para las fiestas de Año Nuevo con el antiguo baile y el tradicional canto. Empezaba muy temprano  a escoger varias lindas Guarichas guayanesas, quienes con el tradicional pájaro Gabán y los trajes típicos nos ofrecían bellos espectáculos  que también preparaba para los carnavales el señor Juan Parra, animado por la maestra Diomedes Túnez y además del El Mare Mare, el   Sebucán, y el Paloteo.  Para la presentación del Maremare. Alejandro  preparada unas coplas introductorias en las que describía la manera de llegar a Panapana.  Es decir, se sale de Bolívar a favor de la corriente,  el primer caño es Chiguire con Panadero al frente y si sigue la misma ruta se encontrarán con Marhuanta, Masiguagua, Angosturita,  más adelante están los moros de Sabaneta, Candelaria  y  Palometa,  pero al desviarse del sitio le queda a usted Palmarito en toda la boca del caño denominado Bocachipo donde la india Rosa levantó su Altar de la América Iluminada.  Al otro lado del río queda Panapana, donde murió el cacique sepultado en la sabana. Cuando surge un problema serio en algunas comunidades del Orinoco, suele exclamarse “¡Que me salve la india Rosa y los Santos de Cachipo!”..




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